Sunday, October 16, 2005

HOMBRES : ¡en la variedad está el placer!

¡Hombres!, ¡todos son iguales!, esta es una afirmación que seguramente muchos han escuchado en boca de por lo menos el 99% de las mujeres que se han enfadado con alguno, sin embargo, -con el perdón de mis compañeras de género-, yo no pienso igual, no todos los hombres son iguales, de hecho ha eso le debo mi orgullosa heterosexualidad: pues como por ahí dicen que en la variedad está el placer.. ¡me encantan los hombres, todos son diferentes!.

De hecho en mi poca edad y corta experiencia, pero gracias a un sin número de amigas y sus respectivas parejas, he podido descubrir un par de especies en cuanto a los hombres se refiere. Aunque soy bastante ajena a la zootecnia y la veterinaria, no he encontrado otra forma de ordenarlos si no por su extraña similitud con ciertas especies, que me permitiré la ligereza de describir a continuación.

Comencemos con los Pollos: son un cierto tipo de hombre elegante, un poco convencional, con expectativas de hogar y vida estable, aparentemente fieles y bien portados, sin embargo tienen una particularidad, que los hace menos santos de lo que uno piensa, pero aparentemente màs buenos de lo que nadie pensaría de un hombre.

Aparecen aparentemente despistados, -padecen supuestamente de tener memoria de pollo-, de nada se acuerdan, todo lo olvidan, hasta tal punto que hasta a la mujer màs suspicaz le parece un hombre incapaz de sostener una cuartada por màs de 24 horas, con tan mala memoria.. ¡por favor!, ¡que mentira podría sostener!.

Sin embargo, este tipo de ejemplares de mala memoria no solo la tienen en detrimento de nuestros cumpleaños, celebraciones entre otros, si no que tambièn la tienen para olvidar sus fechorías –léase: infidelidades, escapaditas, etc-, hasta tal punto que el cinismo es pálido.

Estos andantes caballeros gracias a esta memoria tan frágil, se desdoblan, tienen un alter ego en el que pasan de la ternura de un pollito a la fuerza de un gavilán, son algo asì como un gavilán con memoria de pollo.... ¿no es entonces esta una especie perfecta, para algunas etapas de la vida?, es un ser con quien la puedes pasar divertidísimo, cumplir todas tus fantasías, con la garantía de que nadie se acordará de tù escapadita, ni siquiera aquella que todavía cree que el es un santo.

Los pollos son buenos amigos –de los que puedes llamar a la madrugada porque se reventó un tubo en casa-, valoran grandemente la amistad gracias a que son hogareños y tienen los valores familiares muy arraigados, son bastante tradicionales –aunque destetan aceptarlo-, son el perfecto cómplice: un caballero en la mesa y una fiera en...... ¡otros lugares!


Sigamos con los gatos, ... ¡hay los gatos!, estos felinos son todo un caso, son ese tipo de hombres voluntariosos que todo el tiempo se vanaglorian de “hacer lo que les da la gana”, son autónomos, independientes –ó por lo menos eso quieren parecer-, llegan al punto de aprender a planchar, cocinar y lavar para no depender ni siquiera del servicio, todo lo que haces para ellos, tal vez podrían hacerlo un poco mejor, ó por lo menos son capaces de encontrar a alguien que lo mejore, no aceptan sugerencias en cuanto a atenciones ú obsequios, sin embargo tienen a su favor otras tantas maravillas...

Son autónomos en todo sentido: no se les escapa nada, tienen una memoria prodigiosa y son de lo más creativo que he visto, por ello tienen la mejor capacidad de sorprenderte, ocupándose hasta del último detalle, desarrollan tal cantidad de habilidades que logran envolverte en un mundo exuberante de locura desmedida, si eres un poco paciente y los dejas jugar puedes disfrutar las cosas que no llegaste a imaginar.

Son desconfiados, no confían ni en ellos mismos, por lo tanto son bastante inseguros, pero cuando toman una determinación mueren atados a ella, así sea la causa de la propia muerte. En cuanto los dejas desarrollarse y se sienten a gusto contigo se transforman en el más tierno de los meninos, su dulzura no tiene límites, aunque destetan que se la recuerden en público, por ello no son ni atentos, ni caballerosos, ni mucho menos galantes, eso sería una traición a su autosuficiencia sentimental.

Esta especie se la recomiendo a aquellas mujeres que vienen de relaciones largas y monótonas, luego de un par de meses con uno de estos gatos...¡te sentirás la dueña del mundo!.


De otro lado, están los Halcones, una especie muy rara, exótica diría yo, pero posible, muy posible... Este tipo de hombres son de aquellos que gracias a su posición intelectual y económica vuelan muy alto, muy, muy alto, no son audaces, sencillamente las alturas son su medio natural, observan todo desde arriba, casi como dioses, son de ese tipo de hombres que cuando los conoces, en la primera conversación parece que te leyeran el pensamiento.

Son de mente rápida, observadores, poco cautelosos –gracias a su seguridad-, son personajes que poco o nada se fijan en la moda ó el estilo, saben que sin necesidad de estos artilugios pueden llegar a ser protagonistas en cualquier episodio de quienes pisan todavía la tierra.

Ante todo inteligentes, no sienten miedo de confesar que una mujer les gusta, de hecho se desparpajan en hacerlo, pero siempre muy a su estilo, detestan los medios convencionales y se horrorizan ante la sola posibilidad de comportarse como un ser común y corriente.

Lo peor que les puedes hacer es obligarlos a vivir la cotidianidad, estos hombres jamás te acompañarán al súper ó a un banco y nuncan irán a una fiesta donde no sean los protagonistas, sin embargo, si lo que quieres es vivir un cuento de hadas, nadie mejor que un halcón para hacerlo realidad: ellos saben lo que quieres antes que lo pienses y son capaces de absolutamente cualquier cosa para que tus sueños se hagan realidad.

A pesar de que adoran volar, son fieles y se enamoran de verdad, no son para vivir aventuras, por eso se demoran en escoger la mujer que les interesa, planean sobre su vida mucho rato antes de demostrar su presencia, sobre todo porque prefieren la inocencia antes que cualquier cosa... y eso es difícil.. difícil de encontrar.

Finalmente me referiré a las liebres, una especie recientemente descubierta que es bastante curiosa, aunque para mi sorpresa bastante común en nuestras latitudes, el hombre liebre, es un hombre ante todo calculador y rápido en sus movimientos, es una persona que no se permite las tintas medias, ni los tal vez, el se anda con pies de plomo.

Pone reglas y límites de ante mano, es claro, sobre protector y muy paternalista, con èl las ambigüedades no pueden existir, es explosivo y se exacerba de un momento a otro para bien ó para mal...

Guarda dentro de si la ternura del conejito asustado que realmente es, deposita en su corazón un sin fin de valores y sentimientos nobles que gusta de ocultar, por considerarlos factores de riesgo, pero con astucia una mujer puede llegar a disfrutarlos a plenitud.

Son hombres que pueden transformarse ante tus ojos de un extremo a otro, pasar de ser un témpano a una llamarada, así sin intermedios, tienen excelente memoria y aunque no son tan creativos como los gatos, están siempre dispuestos a aprender.

He descubierto que esta especie es fabulosa para mujeres pacientes, que estén dispuestas a que la vida las sorprenda día a día, mujeres que gustan de sentirse protegidas y amadas, aquellas que desean un respaldo, una guía y ante todo mucho calor humano.

Hombres para tener al lado durante mucho tiempo, pues conocerlos y disfrutarlos es una tarea larga y dispendiosa.

Y así tras esta pequeña mirada a este género tan particular, me sigo vanagloriando de mi condición femenina y de la delicia de que cada hombre sea diferente del otro... ¡como pollos, gatos, halcones y liebres!; a la espera por supuesto de que como en toda la naturaleza, la vida sorprenda a cada mujer con una nueva especie, porque como les dije... ¡en la variedad está el placer!.

Mapyrosa

Octubre 16 de 2006

No comments: